martes, 13 de marzo de 2012

Serva la Bari, poco a poco huele a azahar e incienso


SERVA LA BARI

INCIENSO Y AZAHAR

Cuando redoblan los tambores, resuenan las cornetas y redoblan las campanas de cada basílica, iglesia, capilla y catedral en este lugar, el cielo se tiñe de vino tinto reflejando su dorada luna en las aguas guadalquiveñas y sus palmas al compas cuando ya se empiezan a oír los primeros golpes de martillo, racheando van las calles haciendo eco de la gran devoción al ecce-hommo, nuestro padre, su madre, encarnada en la bética, enclavada a orillas del Guadalquivir, nombrada como Serva la Bari, se alza Sevilla, se alza Triana, se alza la ciudad del incienso y el azahar, se alza la señora romana del sur, tierra de gente amable, agradable lugar de unión de sentimientos y grandes devociones, sentir de un pueblo por y para él, nuestro Padre, Tu, tomas Sevilla cada Cuaresma para prepararla a recibir su pasión, su devoción y haces en sus calles que todo se vuelva a repetir como hace dos mil años, escenificas el dolor, la soledad, la alegría, la esperanza, la pena, la angustia, el socorro, la gracia, la misericordia, la alegría, en cada advocación mariana que lleva a Sevilla a rezar un Rosario de plegarias a su cielo, a ti padre porque esa semana grande, esa semana única de tu hijo sea clara, limpia y llena de la alegría que desborda todo el año.

Cuando llega la ceniza las calles se tiñen de malva, las prisas apuran, el buen tiempo se acerca, el tiempo de pasión llego, y con él las marchas, los ensayos, las velas, el incienso y si hay suerte la primera flor del azahar con nuestra madre entrando por la iglesia catedral, dueña y señora de Serva la Bari.

Las noches de los viernes y sábados son intensas llenas de ensayos, retoques, noches cofrades llenas de gozo, charlas entre amigos descubriendo la pasión de nuestro señor a cada imagen de cada paso, la devoción mariana que levanta cada una de nuestras señoras todas María pero cada una diferente y cada una con su duende, la devoción se palpa, las promesas se respiran en el aire y Sevilla empieza a recibir a su Rey, a su Dios Jesús, está presente a cada paso, cada tienda, cada palabra que Sevilla pronuncia, y por qué no Jesús esta en Sevilla enviando a un ángel para cuidar de todo lo que le espera y que envía para rezar por los mas afligidos desconsolados.

Porque Serva la Bari recibe al hijo de Dios, a golpe de martillo lo llevan al cielo y a soplo de corneta lo empujan a su resurrección tan esperada y a la vez tan odiada porque con ella se acaba un año más la devoción de la emperadora de cuaresma, al igual que el miércoles de cenizas posa sobre nuestras cabezas el obispo y los sacerdotes, Sevilla se queda en cenizas mas como fénix resurge de sus cenizas horas después de la Pascua para preparar la próxima venida de nuestro salvador, nuestro Padre Jesús, el cual estos días le conceden el titulo de Emperador de Serva la Bari.

Ángel Pérez Moreno 24/02/2012

No hay comentarios:

Publicar un comentario